Muchas veces nos han mencionado la importancia de cuidar el peso, nos hablan del riesgo cardiovascular, las complicaciones, etc. Sin embargo, pocas veces nos es posible ver la ganancia de prestarle atención al tema de una forma tan cercana y real. La Secretaría de Salud ha dicho ya en repetidas ocasiones que uno de los puntos que juegan en contra de México es que durante los últimos años no hemos prestado la suficiente atención a la adopción de conductas saludables como puede ser la alimentación y actividad física, y que de esto se vea reflejado en una disminución del peso y por tanto a su vez, mejora del sistema inmune.

Si bien, la situación que actualmente atravesamos repercute en una crisis a nivel sistema de salud, es necesario no quitar el dedo del renglón e insistir en que hay medidas que está en nuestras manos adoptar para estar lo mejor preparados posible, es momento de actuar no de paralizarse. Además, tampoco es incorrecto aprovechar una situación como una cuarentena para realizar los cambios que tal vez en el día a día aparentan ser un poco más complicados.

Antes que otra cosa, es indispensable que tengas en cuenta que cuando quieras llevar a cabo un cambio en tu estilo de vida, este debe regirse por una regla prioritaria: “has lo que puedas, tanto como puedas”, no olvides que todo suma, y reconócete todo lo que hagas que tenga por finalidad el tener un estilo de vida cada vez más saludable, no te presiones más de la cuenta, incluye siempre metas realistas, alcanzables y medibles.

Está plenamente reconocida la disminución de la probabilidad de enfermedad coronaria con la alimentación, las principales estrategias alimentarias incluyen la ingesta adecuada de ácidos grasos omega-3, la reducción de grasas saturadas y grasas trans, y el consumo de un plan de alimentación alto en frutas, verduras, nueces y granos integrales y baja en granos refinados (pan y cereal de caja). Cada una de estas estrategias puede estar asociada con una menor generación de inflamación. Una alimentación integral completa parece particularmente prometedora para reducir la inflamación asociada con el anteriormente llamado síndrome metabólico. La elección de fuentes saludables de carbohidratos, grasas y proteínas, asociadas con la actividad física regular y evitar fumar, es fundamental para luchar en la guerra contra las enfermedades crónicas.

Tres estrategias dietéticas pueden ayudar a prevenir la enfermedad coronaria: 1) aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 de pescado o de fuentes vegetales; sustituir las grasas saturadas y trans, por insaturadas; y 3) consumir una dieta rica en frutas, verduras, nueces y granos integrales y baja en granos refinados.

En general el mejorar el plan de alimentación, además de establecer un plan de actividad física de tu preferencia, ayudará a aprovechar un periodo como el de cuarentena para realizar los cambios que tu cuerpo necesita para estar lo mejor posible ante cualquier situación que se pudiera presentar.

En internet puedes encontrar una cantidad enorme de fuentes que publican rutinas y opciones de ejercicio que te ayuden con el objetivo de bajar de peso, lo importante es que verifiques que la persona que lo expone tiene la capacitación adecuada y se adapte a tus gustos y necesidades. Es posible que debas realizar alguna prueba de diversas actividades, como brincar, bailar, zumba, yoga, etc., no te presiones, prueba algunas de ellas para que verifiques cual es la que llama más tu atención, si lo haces con gusto tendrás más oportunidad de mantener este comportamiento. No olvides considerar la importancia de los tiempos de calentamiento y estiramiento para no presentar ningún problema al ponerlos en práctica. Considera si es que tienes recursos a tu alcance para utilizarlos, o si puedes sustituirlos. Ve a tu propio ritmo, sobre todo si estás iniciando, muchas veces con el ánimo de cumplir una meta nos presionamos más de la cuenta, lo que ocasionará lastimarnos y que no lo realicemos como esperábamos, una vez más: todo cambio, suma.

El realizar actividad física, concentrarte en tu plan de alimentación, etc., además de cumplir tus metas de salud, te ayudarán a sentirte cada vez mejor, además de que está comprobado de que ayuda a manejar los niveles de estrés en los que estas situaciones nos pueden poner, así que, aunque nos pueda costar de inicio, lo principal es activarnos poco a poco, verás que no hay pérdidas y sí mucho que ganar al respecto.

En los Centros Multidisciplinarios de Diabetes, tenemos una opción para ayudarte a realizar y ejecutar un plan para mejorar tu alimentación, recordando siempre que un buen plan deberá considerar tres puntos esenciales: lo que te gusta comer, a lo que puedes acceder y por supuesto, lo que tu cuerpo específicamente necesita.


Fuente: The Effects of Diet on Inflammation. Emphasis on the Metabolic Syndrome. Dario Giugliano, MD, PHD, Antonio Ceriello, MD, Katherine Esposito, MD, PHD. Journal of the American College of Cardiology. Vol. 48, No. 4, 2006